miércoles, 1 de noviembre de 2023


Ésa gente
aquella gente
maldita gente.
Ojos de odio cultivados
en criaderos ecológicos
que me miran a empujones
sin fosfatos.
Que se estrujan y me tiran al suelo
diciendo que se aman y me aman
aunque sin duda lo hacen
un rato
un instante
nunca siempre.
¡ Que horror de palabra en desuso !
Maldita gente
que te odia sin saberte
que te insulta sin conocerte
ésa gente
que mide el amor con su desprecio
que levanta los brazos
esperando el cadáver
para destrozarlo aún más.
Aquella gente que
mete el dedo en la llaga
maldita gente que
disfruta cuando sufres
que juzga y condena
que aprisiona lo decente
entre barrotes de humo
cárceles a la medida
de sus vicios y sus penas.
Ésa gente
pobre gente
que no sabe cómo alzar las manos
para dar la bienvenida
ni para abrazar a otro diferente
que no sabe mirar hacia abajo
porque le han dicho que hay que aspirar
siempre arriba
arriba
más arriba
y se cansan
y no llegan
y se sienten fracasados
y ahí se quedan.
Pobre gente
ésa gente
maldita gente
que no sabe mi nombre
que no conoce el suyo
que dice lo que le dicen
que juega a ser otro
sin saber quien fue ayer
ni quien es ahora.
Perra gente
que lame los zapatos
comen las migas que caen de los platos
atados a las patas de las mesas
de la maldita gente.
Ésa gente
pobre gente
maldita gente.
Insulto tras insulto
de la tarima donde
dejan que suban esos
que sirve a otros cabrones
que han infectado
infectan e infectarán
a los que eran buenas personas
y ahora sólo son, ésa gente.
mabel escribano
d.r.
imagen: google
Me gusta
Comentar
Compartir

0 comentarios

 

domingo, 1 de octubre de 2023


 










ELLAS

El agua de sus bocas
no me quitó la sed de igual manera
ni comparé sus besos con los otros.
Ellas me enseñaron los ritmos de la piel
bailando con otra.
Los caminos de diez dedos
marcando la senda del deseo.
Ninguna voz dijo mi nombre
con el mismo tono.
Ella me incitó a la locura
la otra me enseñó lo mucho que sabía
y cuanto yo ignoraba.
Otras voces sonaron junto a la mía
sin distorsionarse en aquellos momentos
donde la pasión cantaba, jadeando
orgasmos al unísono.
Ninguna caricia
me llevó al mismo cielo
ni elevó mi calor al mismo infierno.
Ellas, toda ellas
fueron el amor en distintas etapas
de mi vida.
La calle del tiempo puso coto a mis aceras.
Ellas me amaron y yo
supe del amor por ellas.
Hoy mirando el mar
en cada ola he escrito sus nombres.
Todas ellas, me enseñaron a amarlas
y todavía mi cuerpo y mi corazón
se acuerda de ellas.
mabel escribano
d.r.
imagen: google
Puede ser una imagen en blanco y negro de una persona
Me gusta
Comentar
Compartir

lunes, 3 de julio de 2023











ESCASEZ DE TIEMPO

Ya no tengo tiempo

para preguntas

ni tan siquiera me importa

encontrar o dar las respuestas.

Ayer quise saber

y se me rompieron los bolsillos

de tantas incoherencias.

Hoy, de cargar con ellas

tengo la espalda rota

y tuve la cabeza enloquecida

discerniendo entre

las mentiras y las certezas

que vienen a ser, como las aceras que

dependiendo desde dónde

las mires están contigo o del otro lado.

Me queda tiempo para mirar el mar

quejarme de que no llueve

del calor del verano que, me ahoga

y dar gracia a la gente que aún sin alcanzar

a abrazarme me quiere.

Tiempo para reconocer ese

que ha pasado en cada arruga de mi cara.

En el blanco de mi pelo

en el cansancio de mi cuerpo.

Pero para aclararte si aún te amo

o te quiero, la verdad

no tengo tiempo.


mabel escribano

d.r.

imagen:Jamie Lee Curtis V

jueves, 27 de abril de 2023

HAY MUJERES













 HAY MUJERES...

Hay mujeres que rompen

el agua con la mirada

que mueven los árboles

y hacen nidos en las nubes.

Yo las he visto

las he amado y tal vez me han amado 

no estoy segura, pero

yo todavía las amo.

Hay mujeres que te miran

y llueven primaveras

o te escalofrían a inviernos

que sonríen y flotas

sin saber hacia donde.

Yo las he visto, las he amado

y ellas tal vez me han amado

no estoy segura, yo todavía las amo.

Mujeres que cantan sin abrir la boca

que bailan cuando caminan

que andan y se mueven las aceras.

Mujeres que cuando lloran

crecen en el mar las olas

y bajan de las montañas las nieves

para hacerse pañuelo de sus lágrimas.

Yo las he visto

a veces me han amado

tal vez lo hicieron, no estoy segura, pero 

yo las amé, las tuve entre mis brazos.

Hoy ya no las tengo

aunque sé que existen y por eso

para que lo sepas y las busques

te lo digo.


mabel escribano

d.r.

imagen: google

martes, 24 de enero de 2023

SI ALGUNA VEZ...




























SI ALGUNA VEZ 

Si alguna vez quise
que me mirases
hoy ya no quiero.
Me conformo con que estés
sin estar.
Con que me ames
sin amarme.
Con que me hables
sin decirme nada
porque las cosas son así.
Se esconde lo que se siente
para no perder lo que se tiene
aunque lo que se tenga
no valga ni el tiempo
en el que fué útil.
Si alguna vez quise que me mirases
ya ves lo voluble que soy
hoy ya no quiero.

mabel escribano
d.r.
imagen: SHADI-GHADIRIAN

domingo, 16 de octubre de 2022

l LUTO

 













LUTO

Mira el frío acumulado

en mi corazón.

Carámbanos gélidos lucen sus brillos.

Obseva el frío que apresa mi alma

vientos sin empatía

egoísmos oportunos

hijos de no pensar ni querer hacerlo.

Busca el agua la garza entre el barro

la cigüeña trata de encontrar

el campanario donde ayer dejó su nido.

Hace frío en el desastre inequívoco

que acumulamos todos.

Ya no tengo esquinas donde llorar

he perdido el nido donde acunaba

las hijas de mi llanto.

Corro tras el agua buscando la vida

en el mar y también agoniza.

A quienes les pedí mirase el frío

acumulado de mi corazón

manejaban el bastón de los faltos de luz.

Hoy sólo lloran los árboles

sus lágrimas las limpia

vestido de negro, el viento.

mabel escribano

d.r.

imagen: google 

jueves, 14 de julio de 2022

SI ME LEVANTO MAÑANA


 










Mañana será otra cosa. Tal vez se levantará el cielo vestido de azul como una muñeca antigua o con agujeros de nubes grises como un pobre de los de antes aquellos que llevaban pantalones rotos por el uso que no por la moda. Mañana me levantaré o no y si no me levanto llorará por mi quien tenga que hacerlo. Dejarán de importarme las injusticias. Las estúpidas batallas de los egos políticos arrastrando a las buenas gentes. Las fronteras emocionales e irracionales. El cementerio marino de mi Mediterráneo donde los dioses pescan almas porque ya hay más muertos que peces más cruces que redes. La indiferencia de Europa tan vieja tan temerosa tan avara que ha de morirse aferrada a lo que fue y hoy ya no es. El hambre a secas porque ni agua hay para dar a los que no tienen diamantes ni petróleo. Y si me levanto me seguirá doliendo la ciática. Me cansará el cansancio de mi cuerpo. Me pesarán los besos que hoy por hoy no puedo dar a quien amo. Me dolerán los dolores de mi hija. Mi gato seguirá maullando a las siete de la mañana para que le dé de comer subiéndose a la mesa donde escribo para no dejarme hacerlo. Mañana será otra cosa. Otro cielo o el mismo azul aburrido. Otra factura emocional que se podrá pagar o no nunca se sabe. Otra promesa incumplida en la lucha por el poder. Un dolor amigo imposible de aliviar salvo con el abrazo y el silencio escuálida tirita para la profunda herida. Más ausencia. Algo más de melancolía y una tristeza disimulada entre frase y frase. Azúcar de la ironía de un posible café si me levanto mañana.

mabel escribano d.r. imagen: google

COLECCIÓN


Colecciono noches

aburridas de mi misma

tirándome por el balcón del hastío.

Noches que no amanecen

obstinadas en permanecer

ahogadas en la oscuridad.

Perdidas

ciegas 

sin otra cosa que los ojos del vacío

torpe lazarillo desconocedor

del camino de salida.

Beatos sentados

esperando que les coronen

gritando la maravilla de su santidad

refocilándose ante los demás de serlo.

Serpientes inocentes

con dolor de estómago

vomitando manzanas verdes.

Paraísos vacíos

rotos 

desmontados.

Colecciono desastres sin arreglo.

Cromos que la vida ha roto.

Maravillas cojas

sin muletas donde apoyarse.

Líneas rectas torcidas

paralelas ansiando besarse la una a la otra.

Llantos silenciosos

a gritos 

a puñados 

a interiores sin salida

olvidándose el pañuelo del dolor

en el bolsillo de un amanecer

demasiado lejano.

Y una flor sin agua que me mira

desde sus pétalos ajados y cansinos

que sin decirme nada

me colecciona.

mabel escribano

d.r.

imagen;: google

martes, 12 de julio de 2022

LA HUÍDA DEL TIEMPO


Cuando el tiempo se vaya sin decir adiós mirándome de soslayo evitando la mueca de cansancio o lo que es peor, de hastío. Cuando el tiempo se acomode en lo alto de un peñasco donde el vértigo no me deje subir y las piernas parezcan ser de otros acomodados en las rodillas pasajeros malditos de peso imposible. Cuando el tiempo sea eso que se escapa y los ojos no nos miren de frente y el perfume ya no huela a perfume y mi voz sea una triste carraspera. Cerraré los ojos para recordar sus pasos abriré la caja donde guardé los sonidos de sus risas y besaré el segundo donde dijo mi nombre aquella que me amó cuando el tiempo era tiempo. mabel escribano d.r.


lunes, 11 de julio de 2022

SIN TU ABRAZO









SIN TU ABRAZO Hay una música en el silencio que he aprendido a escuchar. Un sosiego entre la hierba batida por el aire y las olas manejadas por las infinitas manos del mar. Y en ésa placidez donde caben todas las cosas no dichas escucho tu respiración cercana a la mía sobre las copas blancas de las nubes poniendo firma a la luz de otra noche sin tu abrazo. mabel escribano d.r. imagen: Dmitry Trishin

martes, 28 de junio de 2022

SIN PARKING













No encontré
aparcamiento para mi corazón
después de buscar un hueco
en el parking del amor
tuve que estacionarlo en la vía pública.
Tal vez por eso y porque doy vueltas
a las solitarias plazas donde duermen las letras
dicen algunos que soy poeta.


mabel escribano
d.r.
imagen: mía.

martes, 17 de mayo de 2022

LA SOLEDAD SE DUERME











 La soledad se duerme sobre un adoquín herido.

Tiene la raja del tiempo 

por ella se cuelan los humos de los coches, 

las lluvias hechas barro,

la pluma de un gorrión ladrón de cuatro migas,

en lucha desigual contra una paloma.

La soledad se busca

en el pantalón deshilachado, 

del anciano que duerme su nostalgia

en un ayer perdido entre canas que no recuerdan 

cuanto sufrimiento tardaron en nacer.

Y ladra el perro su sed de caricias en el lomo herido, 

en la sarna rascada, 

en una libertad que ni le da de comer ni cobija su frío.

Y yo abrazada a ella busco sonreír, 

encender una bombilla que dé luz a mi corazón,

poner el techo de un paraguas a tanto miedo,

tanto dolor, 

tanta angustia aferrándome a la belleza,

incluso a ésa que intuyo 

en el brillo del adoquín herido,

en los ya menudos y apagados ojos del anciano,

en el despeluchado gorrión vencido por el pico de la paloma,

en una tibia caricia que hace mover 

la pobre cola de un can famélico.

Busco escapar montada en mi soledad de éste bucle de tristeza vértigo de paredes anodinas,

donde no tengo más remedio que animarme

gritándome que la belleza existe,

incluso dentro de éstas penas infinitas. 

mabel escribano

d.r.

imagen: google