martes, 30 de octubre de 2012
YERMA
Las horas se mueren sobre la herrumbre
de los pasadizos de la memoria.
Recuerdos deformes
lamentos de la sangre
mordiendo los espejos
sin reflejo alguno.
No importa si el mar está arriba
existe un universo complejo
ignorándonos.
El cielo se ha escapado
de los ojos de un ciego...
Todo cae sobre los mismos
rastrojos de la tierra yerma.
sin reflejo alguno.
No importa si el mar está arriba
existe un universo complejo
ignorándonos.
El cielo se ha escapado
de los ojos de un ciego...
Todo cae sobre los mismos
rastrojos de la tierra yerma.
LLUEVE
Llueve sobre la ciudad
los tejados brillan
los parques se vacían
los periódicos hacen
de improvisados paraguas.
Llueve dentro de mí
agua de primavera en otoño
ya recogí la ropa de mi alma
sobre la silla de la incomprensión
permanece arrugada.
Mañana será otro día
con lluvia o sin ella
volveré a sentir este dolor
tomaré mis calmantes
escucharé a los vecinos discutir
por un paraguas que ya no está
donde estaba.
Llueve sobre mi ciudad
mis tejados brillan
los hombres sin casa
toman sus cartones
entrando en los cajeros
a dormir sus penurias.
Las mías se acurrucan entre letras
que dicen "Llueve".
Llueve dentro de mí
agua de primavera en otoño
ya recogí la ropa de mi alma
sobre la silla de la incomprensión
permanece arrugada.
Mañana será otro día
con lluvia o sin ella
volveré a sentir este dolor
tomaré mis calmantes
escucharé a los vecinos discutir
por un paraguas que ya no está
donde estaba.
Llueve sobre mi ciudad
mis tejados brillan
los hombres sin casa
toman sus cartones
entrando en los cajeros
a dormir sus penurias.
Las mías se acurrucan entre letras
que dicen "Llueve".
lunes, 29 de octubre de 2012
domingo, 28 de octubre de 2012
viernes, 26 de octubre de 2012
HERIDAS
Tengo las manos llenas de heridas.
Sobre mi cuerpo, han caído rayos
fustigándome la espalda
hiriéndome el alma
que trató de huir por una puerta
que yo desconocía.
No soy mi casa
ni mi pan
ni mi agua
tan sólo soy el dolor mío
el tuyo
el del que dobla
la esquina del abandono.
No soy mi luz
que la apagó el desamor
antes de llegar a ser amor.
Soy quien siente la soledad
rodeada de gentes
sin ninguna compañía.
Tengo los brazos llenos de sangre
de protegerme la fusta del dolor
el egoísmo, la ingratitud.
La furia del infeliz que no sabe querer
porque tampoco le han querido.
Tengo las manos llenas
de flores rojas de sangre
de la tierra de mi cuerpo y el abono
de mi alma.
que yo desconocía.
No soy mi casa
ni mi pan
ni mi agua
tan sólo soy el dolor mío
el tuyo
el del que dobla
la esquina del abandono.
No soy mi luz
que la apagó el desamor
antes de llegar a ser amor.
Soy quien siente la soledad
rodeada de gentes
sin ninguna compañía.
Tengo los brazos llenos de sangre
de protegerme la fusta del dolor
el egoísmo, la ingratitud.
La furia del infeliz que no sabe querer
porque tampoco le han querido.
Tengo las manos llenas
de flores rojas de sangre
de la tierra de mi cuerpo y el abono
de mi alma.
VUELVE
Regresa a casa
nuestra cama tiene la ropa limpia.
Huelen a membrillo y a flores
las sábanas de nuestras palabras
guardan las noches que compartimos
con las mañanas de sol y magia
en las libretas de la memoria.
En el río de los poemas que escribimos
las muchachas con las faldas arremangadas
cantan canciones al agua
mientras las piedras reciben
los latigazos amorosos
de las sábanas que cobijaron nuestro amor
arropando al sexo más cálido y loco.
Vuelve a casa
que las golondrinas han anidado
en la mesilla de noche
y las mariposas han traído una carta
con el perfume de tu cuerpo
mezclado con el mío.
guardan las noches que compartimos
con las mañanas de sol y magia
en las libretas de la memoria.
En el río de los poemas que escribimos
las muchachas con las faldas arremangadas
cantan canciones al agua
mientras las piedras reciben
los latigazos amorosos
de las sábanas que cobijaron nuestro amor
arropando al sexo más cálido y loco.
Vuelve a casa
que las golondrinas han anidado
en la mesilla de noche
y las mariposas han traído una carta
con el perfume de tu cuerpo
mezclado con el mío.
jueves, 25 de octubre de 2012
miércoles, 24 de octubre de 2012
martes, 23 de octubre de 2012
QUIEN SOY
Yo soy mí camino, mí luz,
en mí oscuridad puedo verme.
Soy el bien y el mal,
el beso y la bofetada,
lo absurdo preso de lo lógico.
Todo camino es alegría y cansancio,
todo andar lleva a un fin,
todo fin a una consecuencia.
Mi vida es quién y como soy,
mí paso no es el tuyo,
sólo es mí paso.
Mi mirada es la que coincide
con el alma,que nace y muere en mí.
No hay piedra igual a otra,
ni barro con igual textura,
por eso ni tú ni yo somos iguales,
por eso abro mí corazón,
dejo a mí alma en libertad,
abrazándote cuando te encuentro
en el camino que no es de nadie,
antes de que yo sea
el polvo que pisen
otros pequeños habitantes
del universo.
lo absurdo preso de lo lógico.
Todo camino es alegría y cansancio,
todo andar lleva a un fin,
todo fin a una consecuencia.
Mi vida es quién y como soy,
mí paso no es el tuyo,
sólo es mí paso.
Mi mirada es la que coincide
con el alma,que nace y muere en mí.
No hay piedra igual a otra,
ni barro con igual textura,
por eso ni tú ni yo somos iguales,
por eso abro mí corazón,
dejo a mí alma en libertad,
abrazándote cuando te encuentro
en el camino que no es de nadie,
antes de que yo sea
el polvo que pisen
otros pequeños habitantes
del universo.
19 DE SEPTIEMBRE
Me duele tu ausencia
en el costado
como si ese hubiera sido tu lugar
de nacimiento o muerte
y pongo mi mano
y aprieto para que el dolor se esconda
pero no soy capaz de esconderte a ti.
Quiero ser de hierro
no echarte de menos
no pensarte en las horas que te se
en los lugares que te imagino.
Si al menos me gustase beber
emborracharme de tu ausencia
hasta el torpe balbuceo.
Caerme de bruces sobre mis sentidos
riéndome de ellos
vomitándoles ese sentimiento
gritándoles con ironía "¡Tócala otra vez, Sam!".
Me duele mi ausencia de la vida
este palo en las ruedas de mi devenir
que me bloquea.
Este tener que alzarme a puro riñón
sin otra ilusión que la de no estar
tirada como las piedras, en el suelo.
y pongo mi mano
y aprieto para que el dolor se esconda
pero no soy capaz de esconderte a ti.
Quiero ser de hierro
no echarte de menos
no pensarte en las horas que te se
en los lugares que te imagino.
Si al menos me gustase beber
emborracharme de tu ausencia
hasta el torpe balbuceo.
Caerme de bruces sobre mis sentidos
riéndome de ellos
vomitándoles ese sentimiento
gritándoles con ironía "¡Tócala otra vez, Sam!".
Me duele mi ausencia de la vida
este palo en las ruedas de mi devenir
que me bloquea.
Este tener que alzarme a puro riñón
sin otra ilusión que la de no estar
tirada como las piedras, en el suelo.
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