viernes, 3 de noviembre de 2023

PELANDO PATATAS

 

Te comprendo pero

¿qué quieres que haga?

sigo pelando patatas 

y cociendo judías. 

Quito el polvo a mis sueños

porque no sé incinerarlos

y ya no lloro porque éso no me consuela.

Soy como tú

un nombre mil veces repetido

una historia no más importante 

que la tuya. 

Escribo y a veces me lees

también me comprendes y como yo,

pelas patatas y cueces judías.

Tenemos entre los libros 

alguna hoja de pasión

recuerdo de una corta historia de amor

con la que en ocasiones se sueña.

Algún que otro parto y muchas decepciones.

Ya no lloramos ni con las cebollas

hemos aprendido a ponerlas bajo el agua

antes de cortarlas. 

Ya sé que no te soy de ningún consuelo 

¿qué quieres que haga? 

si sigo en la cocina de mi vida

y todavía no sé  qué voy a  hacer para cenar.


mabel escribano 

d.r.

imagen: google


DELIRIO



Locura mía,
espejo roto donde me multiplico,
mediana y pequeña sombra,
de quien fui o soy.
Locura de entre mis dedos,
sonido de mi respiración.
Hay una luz atada,
los barrotes de la ventana gimen,
un pájaro habla de un vuelo que nunca hizo.
Sobre la pared blanca,
tú... desnuda,
tú... flotando,
tú, tú, tú...
abandonándome en los brazos,
de las baldosas negras.
Corren los alfiles,
¡No sé jugar al ajedrez!
La reina ha muerto,
y en la pared blanca,
lloran las estrellas dibujadas,
por otra locura que no es mía.
En la puerta amanecen los tréboles azules,
con tu nombre desnudo,
sin palabras,
sin sonidos.
Yo sé que eres tú,
tú... abrazándome,
tú... sobre las olas de una nube,
robada al mar de la furia,
tú... Tú... Tú... abandonándome,
mientras el océano solloza,
en la celda contigua.

mabel escribano
d.r.
imagen: Google

e

ESTACIONES





















Como se esfuma el humo
se diluye una nube
deja de llover y el asfalto se traga el agua
sin que el paraguas disfrute de ella.
Como se olvida la espera
en la parada del autobús
el metro, el tren o la consulta médica.
Así se esfuma el tiempo
marchitándose las primaveras
pisando sin que nos percatemos
las hojas del otoño,
Saca la manta el invierno
enciende la chimenea
pone a mano el libro que empezamos ayer
cuando ayer era... ¿verano o primavera?
Deja una hermosa copa
con el turbio vino de la nostalgia
mientras crujen y chisporrotean
los troncos entre el fuego
y la cansina mirada del reloj sin cuco
de otros momentos
ni mejores ni peores
tan solo eso... otros.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

MOMENTO





















En este momento,
nada importa, salvo ese instinto,
la carátula original del individuo,
el momento en el que se señala,
la distancia entre el abismo y la altura,
dependiendo de cómo y hacia donde miremos.
Hilos de seda recorriendo mi mente,
cargando eléctricos efluvios,
tics, pensamientos depravados,
lógicos, absurdos,
hijos del sentido común,
de la inercia,
del deseo desvariado,
del pragmático pensamiento.
Epilépticas reacciones
martilleando el blanco y blando cerebro.
Mi universo muere,
entre las sábanas
que ignoran mi existencia.
Soy lo que no soy,
lo que no deseo, aunque mi voluntad,
niegue este estado de latente morir
momento a momento.
mabel escribano
d.r.

imagen: google 

jueves, 2 de noviembre de 2023





NUNCA
 
Nunca digas "nunca",
si la esperanza baila,
sobre la vela encendida.
Si el faro tiene luz,
no importa si hay farero.
 
mabel escribano
d.r.
imagen: google

miércoles, 1 de noviembre de 2023


Ésa gente
aquella gente
maldita gente.
Ojos de odio cultivados
en criaderos ecológicos
que me miran a empujones
sin fosfatos.
Que se estrujan y me tiran al suelo
diciendo que se aman y me aman
aunque sin duda lo hacen
un rato
un instante
nunca siempre.
¡ Que horror de palabra en desuso !
Maldita gente
que te odia sin saberte
que te insulta sin conocerte
ésa gente
que mide el amor con su desprecio
que levanta los brazos
esperando el cadáver
para destrozarlo aún más.
Aquella gente que
mete el dedo en la llaga
maldita gente que
disfruta cuando sufres
que juzga y condena
que aprisiona lo decente
entre barrotes de humo
cárceles a la medida
de sus vicios y sus penas.
Ésa gente
pobre gente
que no sabe cómo alzar las manos
para dar la bienvenida
ni para abrazar a otro diferente
que no sabe mirar hacia abajo
porque le han dicho que hay que aspirar
siempre arriba
arriba
más arriba
y se cansan
y no llegan
y se sienten fracasados
y ahí se quedan.
Pobre gente
ésa gente
maldita gente
que no sabe mi nombre
que no conoce el suyo
que dice lo que le dicen
que juega a ser otro
sin saber quien fue ayer
ni quien es ahora.
Perra gente
que lame los zapatos
comen las migas que caen de los platos
atados a las patas de las mesas
de la maldita gente.
Ésa gente
pobre gente
maldita gente.
Insulto tras insulto
de la tarima donde
dejan que suban esos
que sirve a otros cabrones
que han infectado
infectan e infectarán
a los que eran buenas personas
y ahora sólo son, ésa gente.
mabel escribano
d.r.
imagen: google
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domingo, 1 de octubre de 2023


 










ELLAS

El agua de sus bocas
no me quitó la sed de igual manera
ni comparé sus besos con los otros.
Ellas me enseñaron los ritmos de la piel
bailando con otra.
Los caminos de diez dedos
marcando la senda del deseo.
Ninguna voz dijo mi nombre
con el mismo tono.
Ella me incitó a la locura
la otra me enseñó lo mucho que sabía
y cuanto yo ignoraba.
Otras voces sonaron junto a la mía
sin distorsionarse en aquellos momentos
donde la pasión cantaba, jadeando
orgasmos al unísono.
Ninguna caricia
me llevó al mismo cielo
ni elevó mi calor al mismo infierno.
Ellas, toda ellas
fueron el amor en distintas etapas
de mi vida.
La calle del tiempo puso coto a mis aceras.
Ellas me amaron y yo
supe del amor por ellas.
Hoy mirando el mar
en cada ola he escrito sus nombres.
Todas ellas, me enseñaron a amarlas
y todavía mi cuerpo y mi corazón
se acuerda de ellas.
mabel escribano
d.r.
imagen: google
Puede ser una imagen en blanco y negro de una persona
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lunes, 3 de julio de 2023











ESCASEZ DE TIEMPO

Ya no tengo tiempo

para preguntas

ni tan siquiera me importa

encontrar o dar las respuestas.

Ayer quise saber

y se me rompieron los bolsillos

de tantas incoherencias.

Hoy, de cargar con ellas

tengo la espalda rota

y tuve la cabeza enloquecida

discerniendo entre

las mentiras y las certezas

que vienen a ser, como las aceras que

dependiendo desde dónde

las mires están contigo o del otro lado.

Me queda tiempo para mirar el mar

quejarme de que no llueve

del calor del verano que, me ahoga

y dar gracia a la gente que aún sin alcanzar

a abrazarme me quiere.

Tiempo para reconocer ese

que ha pasado en cada arruga de mi cara.

En el blanco de mi pelo

en el cansancio de mi cuerpo.

Pero para aclararte si aún te amo

o te quiero, la verdad

no tengo tiempo.


mabel escribano

d.r.

imagen:Jamie Lee Curtis V