martes, 7 de noviembre de 2023

OTRA COSA



En algún momento
una se inventa su vida
y le gusta, a pesar de
no vivirla.
Se es feliz sin serlo
y en la pantalla del cielo
con un guionista primerizo
y un director novato
su película gana todos los premios
del cine americano.
Con el Óscar en la imaginación
y la cesta de la compra en la mano
en algún momento,
se para la vida y se vive, otra cosa.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

MALA MEMORIA

 


Recuerdo de ti, el recuerdo
modificado
raspado
pintado
elevado
trasnochado
bobalicón y necio.
Recuerdo de ti, el recuerdo
sin recordar su certeza.
Tal vez me miento y
no eras como creí que eras
posiblemente fue
mi imaginación la que te hizo
memoria mala de mi mala memoria.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

MI FORMA DE IR



Voy de prestado,

de pasada de moda,
de no pasa nada,
de no me importa un pito,
aunque mañana
me importe algo más.
Voy de loca,
sin colina,
sin casa,
sin agua,
sin elefante que me ladre,
porque los perros
me ladran todos.
Voy de "Bonita"
y de ¿A usted que le importa?
Seguramente mañana,
le pediré perdón
por haberle ofendido,
y me pondré de penitencia
cualquier cosa que me guste.
Voy de prestado,
de chula que no soy,
de estúpida que tampoco,
pero de vez en cuando,
tengo que dejar de ser razonable,
para no morirme de cansancio
o de asco.
mabel escribano
d.r.
imagen: red

lunes, 6 de noviembre de 2023

EL OLOR DEL CAFÉ



"El café huele a amor"
Me dijo alguien que juró amarme.
Hace años que dejó de decirlo
pero el café siguió y sigue
oliendo a un amor
o quien sabe si a cientos.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

ESCLAVITUD



Hay un esclavo que trabaja fustigando
a otro esclavo.
Este tiene ropa usada del amo
el otro, está desnudo.
Hay un esclavo que mira como la lluvia moja
a otro esclavo.
Él está con el amo -bajo sus pies-
el amo tiene paraguas.
Hay un esclavo que come las sobras del amo
viendo morirse de hambre a un ser humano
que ha dejado de ser esclavo.
Mabel Escribano Usero
d.r.
Imagen: google

DOLOR DE AUSENCIA

 

























He querido dolerme de ti de tu ausencia
pero no me ha salido.
Me sale pensarte
regodearme imaginándote conmigo
prendiéndote de la cintura
retirando tu pelo para acariciar tu cuello.
Me sale un beso prendido de tu nariz
y una risa puesta sobre tu boca
por encargo de la mía.
Por mucho que lo he intentado
he querido dolerme de ti
de tu ausencia y no he podido.
Me ha salido pensarte
y quedarme con la misma sonrisa tonta
con la que te miraba cuando estábas aquí
a mi lado, conmigo.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

sábado, 4 de noviembre de 2023

TIENES



Tienes nombre de nostalgia,
apresada entre mis dientes,
lamida por mi lengua,
latiendo en el hueco de mis muslos,
agitando mis senos.
Tienes nombre de grito,
de ausencia entre mis brazos.
mabel escribano
d.r.
imagen: Google

BÚSQUEDA SENTIMENTAL



Todos los días busco "lo mismo",

pero lo mismo, no está,
se ha ido a alguna parte.
Un vecino creyó verlo,
aunque no está seguro porque,
para él, "lo mismo",
no es lo mismo que para mí.
Me he acercado al parque por ver
si entre los turistas está perdido,
pero tan solo he alcanzado a ver
un grupo de japoneses,
otro de franceses y más tarde,
muertos de frío,
un grupo de cordobeses.
Sigo sin encontrar ese "lo mismo"
que se me escapa día a día,
que de forma obsesiva,
quiere ser diferente a lo que acomoda.
Estoy tan cansada de aprender
rápidamente para no quedarme atrás.
Estoy tan fuera de mí,
porque no tengo tiempo de estar dentro.
Se me ha escapado
aquello que tenía mi ritmo.
Ahora encadeno redes,
apps,
móviles,
cadenas.
Sintonizo aparatos,
libros electrónicos,
amor por internet,
sexo sin gracia,
carne sin carne,
pornografía light
erotismo confuso,
y en lugar de una buena y divertida amante,
tengo una máquina que me explica chistes.
No reniego,
incluso hay días tontos en los que me gusta,
solo que otros trato de encontrar "lo mismo",
es un poco de añoranza,
porque reconozco que,
en el fondo, además de antigua, soy una sentimental.


mabel escribano
d.r.
imagen: mía

viernes, 3 de noviembre de 2023

RECUERDAME



Recuerdame
cuando a las calles
no les quede la memoria
de que pasé por ellas.
Los recuerdos vuelan
pompas de jabón
mueren en el corto espacio
que ocupan.
Si suena un saxo
tal vez aquella música
te haga rememorar.
Cuando la lluvia
limpie las calles
las farolas ya no existan
y el sabor de mis besos
lo haya tapado
otra boca
otro momento, recuerdame.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

EL AMOR Y YO



Eso que llaman amor
me golpea con frecuencia.
Aparece en cualquier parte de mi despiste
colgado de la comisura de mi sonrisa
y antes de que pueda abrazarlo
sin darme explicaciones
desaparece.
Tal vez por eso me quedo quieta
le miro como a un río que pasa por mi lado
refrescándome el aire.
Sé que se irá sin decirme nada
y también he aprendido
a golpes de llanto que
el agua que pasa, esa ya no vuelve.
mabel escribano
d.r.

Imagen: google 




Volaba el tren sobre las aguas
de los raíles de plata.
El campo pasaba a trozos
mientras la luna nos perseguía.
Un olor a tortilla de patatas
con mucha cebolla
filetes empanados
el chorizo "del pueblo"
"¿Usted gusta?" , ofrecía amablemente
el campesino,"Es de mi matanza"
-presumía sonriendo-.
La bota escanciando el vino
sobre la boca desdentada
y el cesto con un gallo
sacando la cresta
junto a la maleta a rayas
atada con una soga.
Hacía frío en los vagones de madera
y la luna seguía allí, mirándonos
con la cara llena de agujeros.
mabel escribano
d.r.
imagen: Ceferino Olivé

LA SOLEDAD DE LOS VIVOS



¡Cómo duelen las sombras,
de aquella mirada que se olvida!
En cuclillas abrazada a mis rodillas,
ajena al día acabado de bruñir,
trato de ubicar su mirada en la mía,
y no la encuentro.
El tiempo borra con escobas neuronales
la memoria, pese a escarbar en el baúl del recuerdo,
no doy con ella.
La fotografía ha perdido el color de su mirada,
la escalera del tiempo ha roto las baldosas,
quiero subir a verla,
a que me vea y no puedo.
¡Qué solos quedamos los vivos,
cuando no logramos recordar a los muertos!
mabel escribano
d.r.
imagen:google

DESEO, VOZ Y PALABRA



Te ato con mi voz y la palabra,

al misterio de los sentimientos,

tal vez sea cierto, quizá no lo sea.

¿Crees lo que escuchas,

o tan solo quieres creerme?

Te envuelvo con mi voz,

muevo tu libido,

aprisiono contra la pared de tus sentidos,

mis labios murmurando tu nombre.

¿Soy quien crees que soy?

Te ato a las dudas,

mientras los fonemas se adentran

de norte a sur por tu cuerpo,

accediendo a un deseo primitivo.

Mi voz abriendo las puertas de

las más ocultas de tus fantasías

y tu piel dándole en forma de gemido,

sin frase alguna, a  las mías.

mabel escribano

d.r.

imagen; google

CANSANCIO





















Me canso de ser cama,
en la cama.
De taparme a mí misma,
arrastrando el dolor de mis extremidades,
como se arrastra el carro de la compra.
Me canso y trato de olvidarlo,
como olvido las llaves,
las gafas de sol,
o el paraguas cuando llueve.
Me canso de ser yo,
pero aunque lo he intentado,
no puedo ni sé cómo,
dejarme olvidada en alguna parte.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

ÉRAMOS - MI GENERACIÓN















Eramos la noche envuelta en un papel
de celofán brillante.
Aturdíamos al aire gritando ¡Paz!,
mientras en casa, nos decían que
"de política, no se hablaba".
Manejados; dirigidos; empujados,
llorábamos a un Vietnam al ritmo de Joan Baez
desde la cama blanca de Yoko y John.
Coca-Cola y Ron,
Sartre y Camus pasando por nuestra tráquea a disgusto,
sin pasar por nuestras mentes,
dando luz a nuestras dudas.
Cannabis y flores,
un puente en San Francisco
que no cruzaríamos jamás.
Gritábamos con Mike que
"No nos sentíamos satisfechos",
pero muchos, ni tan siquiera sabíamos traducir
nuestros propios gritos.
Del trabajo a casa, y el domingo,
cargando el tocadiscos,
caminábamos al guateque.
Coca-Cola y Ron ¡Cuba Libre!.
De regreso,
empapados en sudor,
con el deseo reprimido, por miedo a un Dios
colérico y asexuado,
contemplábamos atónitos correr a la razón
gritando ¡Libertad!,
acosada por la fuerza.
Eramos los hijos,
de los hijos del miedo.
Solo nos dejaban ponernos flores en el pelo,
y gritar que no nos sentíamos satisfechos.
París estaba lejos,
pero mayo con sus barricadas,
golpeaba nuestras puertas.
Empezamos a preguntarnos
y a preguntar.
cayeron mustias las flores de nuestros cabellos.
En las pantallas, María y Johny se decían "adiós" en
un rincón del West Side.
Envolvimos con aire triste el bocadillo
en las hojas de un diario.
Vietnam..Vietnam...
De camino al trabajo, las paredes nos hablaban
de una desconocida LIBERTAD.
Tímidamente, con el debido respeto,
que nunca nos devolvieron, quisimos saber..
¡Danzad, Danzad!
Florecieron octavillas,
quemaban en nuestras manos,
escapaban de nuestros bolsillos,
martilleaban en nuestros cerebros.
Ya no gritábamos,
tratábamos de saber quienes éramos?
¿qué habían hecho con nosotros?
Eramos un subproducto;
un disco; una bebida;
un pantalón Lois,
y en el bolsillo trasero,
un libro de Camús o Sartre
apenas abierto.
Los hijos del silencio estruendoso,
de un rock and roll americano
preso en las caderas de Elvis.
Fuimos domados; reprimidos; engañados;
aleccionados; despolitizados.
Sólo unos cuantos se emborracharon con vino,
lloraron con Machado,
y entre su corazón y su camisa,
guardaron a Hernandez.
Algunos quedaron en el camino
buscando una libertad que sus ojos
cerrados, jamás conseguirían ver.
mabel escribano
d.r.
imagen: mía