lunes, 8 de enero de 2024

RAÍLES



Yo podría contar mi historia
sería interesante -eso me dicen-
Escribir mi vida, pero no.
Mi vida no es mía, no me pertenece.
En mi historia hay muchas historias
vidas que son de otros
que me han vivido como yo a ellos.
Unos me han hecho reír o llorar.
Me han clavado un clavo
para sacarme otro
cruzando su dolor con el mío.
Me ha amado o detestado
he amado y detestado.
Aprendí a ser salvaje e inocente.
Sin creer en ningún dios
me encontré con algunos ángeles.
Lloraron conmigo y por mí
mientras maldecía mi vida
perdida en la niebla de la depresión.
No puedo escribir mi historia
sin las suyas porque no soy sin ellas.
Raíles clavados en la tierra
que mágicamente se cruzan unos a otros
pertenecientes a diferentes trenes
con distintos destinos.
Así mi vida se ha cruzado y
se cruza emparejándose sin hacerlo
sobre los brillantes aceros
con destinos diferentes.
No, no puedo contar mi historia
mentiría sin contar la de ellos
y no tengo permiso de los que aún están
ni de aquellos que ya se fueron.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

NACER DESEO



Me nazco mirada.
Todos mis sentidos... ojos.
Brazos
piernas
senos
toda yo soy ojos
que vuelven a mirarte
centímetro a centímetro
con la garganta seca
y el pulso acelerado.
Tambores en las sienes
y un afluente navegable de mi deseo
entre las rocas ciegas de mis muslos.
Me naces objetivo de cámara
sorpresa entre las lentes de mis pupilas
y una marcha directa
sin pasar por el embrague
calándome de placer
en mitad de la autopista de mi sueño.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

HERMOSA MEMORIA



Se escapan las imágenes
saltan del balcón de mis ojos
sumergiéndose en el pasado.
Vuelvo a ser un pájaro
que olvidó migrar al sur
por guarda tu calor en el nido
que ayer llenaste de alegría.
Me adentro en las ramas
protegida del invierno solitario
en el calor de tu sonrisa
hecha hermosa memoria.
mabel escribano
d.r.
imagen: Kiyo Murakami

SIN TIEMPO



¿Amar serenamente?..
No sirvo para eso.
Para el amor dulce y tranquilo
"se me pasó el arroz"
No tengo tiempo.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

domingo, 7 de enero de 2024

AYUNO



He aprendido a ayunar del amor
sus caricias y sus abrazos.
A mirar por el balcón sin esperarlos
porque sé que no vienen ni ellos
ni sus mentiras.
A bailar conmigo, sin darme un pisotón
ni padecer un traspié inesperado.
Y es triste este aprendizaje
no tanto por lo que se sufre
sino, por el tiempo que se pierde
ese tan irrecuperable.
He aprendido a calentar mi cama
sin imaginar sus caricias, tan caras.
Y no he dejado de vivir por eso.
Todavía sé distinguir aquello que
me hace vestirme con un traje de fiesta
o ponerme la comodidad de un chándal
y unas deportivas por montera.
He aprendido que también a mi edad
se puede hacer con éxito
el ayuno intermitente.
mabel escribano
d.r.
imagen: mía

RENACER



Enciérrame en tu cuerpo
haz de mi sombra luz
y de ella reposo.
Déjame acunarme en tu vientre
ser piel incipiente
naciendo y regenerándome en ti
porque siento anhelos de renacer
y no hay útero que me acoja.
Allí donde se forja la mente
donde ser es un crecer continuo
donde la célula llama al encuentro
y el embrión crece sin miedo
hazme un lugar, quiero dormir.
Dame tu líquido para mecer mis esperanzas
escuchar la música de tu corazón, nadando en ti
necesito volver a ser.
Saldré de tu vientre con la suavidad de un pez
no escucharás llanto alguno
porque abriré mis ojos a ti y al mirarte
sabré que la vida me ha vuelto a sonreír.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

sábado, 6 de enero de 2024

AUSENTES



Un viento liviano, casi imperceptible,
levantó el visillo del mechón de su pelo,
que impedía apreciar el azul de sus ojos.
El océano de sus pupilas,
se desbordaba en un llanto de silencios.
Sentada en el banco,
aquella anciana miraba la nada,
en busca de los ausentes.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

jueves, 4 de enero de 2024

CUANDO DELIRO


Me hago humo,
carretera, línea continua,
discontinua.
Teléfono de emergencia,
que no funciona.
Gasolinera al sol de la decadencia.
Me hago blues, en un solo de guitarra,
-no necesariamente bueno-
mientras miro el coche,
decorado con el óxido del tiempo.
Me hago letra minúscula,
sonido,
melancólico atardecer,
en el desierto tejano y,
amanezco sobre el brazo,
de un cactus que floreció,
hace un año y no pide hacerlo más.
Ruedo con una nota fusa y confusa.
Me hago cigarrillo sin filtro,
salgo de la garganta de,
una criolla de New Orleans.
Soy un agudo,
mordido por un cangrejo de río,
picante... picante... tus ojos negros,
junto al Mississippi.
Me hago deseo,
temblor mirándote,
polvo entre el suelo y tus piernas.
En el pantano se pierden dos notas,
de una armónica que ríe y llora sudando,
la humedad del deseo de vivir.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

EL ABRAZO DE SUS OJOS


Existen seres que te miran
y sientes que entran en tí.
Te desnudan el alma
dejándote impotente frente a sus ojos.
Miradas que te alivian
y no quieres que dejen de hacerlo.
Por eso, es triste ver el cielo
sin encontrar el cálido
abrazo de sus ojos.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

PUERTAS AL CAMPO



Alguien ha puesto puertas al campo.
Las abres y no vas a ninguna parte,
hace años que el agua no ama a la tierra,
todo se ha borrado,
los caminos giran sobre sí mismos,
el letrero ayer anunciando un destino,
hoy es la pizarra de una escuela
llena de polvo blanco.
Han puesto puertas al campo.
Los grillos se han ido a cantar a la ciudad,
y las hormigas han alquilado un apartamento
en el piso ochenta y cinco,
frente a un parque sin árboles.
Yo sigo aquí,
sentada en el bordillo de la puerta
que se ha quedado entreabierta,
sin saber qué hacer,
con una semilla en la mano.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

miércoles, 3 de enero de 2024

DÍAS

 



Hay días tan cansados
que amanecen sentados
en el sofá de la desidia.
Días de nadie
anodinos y parcos en todo.
Me asomo con miedo.
Temo caer en la espiral del ¿Para qué?
Donde la respuesta es un bostezo
y el bostezo, un dejarse llevar
sin pensamiento alguno.
Hay días que nacen
debajo de la alfombra
llenos de pelusa
estornudando deseos
fuera de sí.
Cierro los ojos para no mirarlo
para no mirarme
porque dejo de ser yo
y soy el estornudo de un ácaro
la pelusa de un abrigo
guardado en el invierno sin limpiar.
Soy cualquier cosa
menos quién soy.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

martes, 2 de enero de 2024

SÚBITAMENTE



Súbitamente me encuentro con aquello que,
no esperaba.
Se me rompen las ideas,
vuelan las ilusiones y en el espejo,
una mirada desconocida me sonríe.
Es mi vida, ésa que había olvidado,
hace tanto tiempo.
No hay colores rosas,
en este sereno invierno del espejo.
Alicia saca la mano llamándome
es tiempo de mirar desde el otro lado.
Tiempo de no contar con el tiempo
de vivir ahora, hoy, tal vez mañana.
Y la sonrisa vuelve a ser espejo
tras la humedad que desaparece del cristal
mostrándome la desnudez de un cuerpo.
Súbitamente, me reconozco
soy la esencia de mi vida
el resto de mi dignidad de mujer
embutida en un cuerpo útil
pese a su decadencia.
Ciertamente con menos luz que ayer
pero sigue alumbrándome el camino
hacia aquello que llaman, el destino.
mabel escribano
d.r.
imagen: Katharine Hepburn

ESTO DE ENVEJECER



Envejecer
contar los años como quien cuenta días
viendo arrugarse los recuerdos
pegados a la frente de los hechos.
Perder amigos al tiempo que la paciencia.
Dejar de mentir socialmente
diciendo las verdades inoportunas
partiéndote de risa por dentro.
Envejecer, sentir el cuerpo
acercándose peligrosamente a la tierra
mostrándonos la gravedad que descubrió Newton
al tiempo que la pérdida de esa belleza
llamada juventud o vanidad.
Percatarnos de la debilidad que nos impide hacer
aquello que hicimos antaño sin esfuerzo.
Subir y bajar los escalones
del amor que tuvimos y ya no tenemos.
Decir que cambiamos el deseo por la tranquilidad
mintiendo, sin estar tranquilos.
Perder al póker las fichas de la noche
por la simple y cotidiana, baraja del día.
Envejecer
hablando de la experiencia ajena y la propia
que no nos sirvió de nada.
Contar pasadas batallas que finalmente
adornamos o no, según el afán de cada quien.
Algunos dicen que son felices, envejeciendo
yo no soy feliz, estoy tranquila, que no es lo mismo.
Tuve amores, ahora tengo afectos, querencias y cariños.
Nunca es lo mismo, lo sé, pero es lo que tengo.
Quería y quiero vivir sin envejecer
sin que se estropee la carcasa de mi cuerpo
le pasa a casi todo el mundo
aunque debo decirlo, me jode hacerlo por fuera
siendo tan joven, como soy por dentro.
mabel escribano
d.r.
imagen: mía

lunes, 1 de enero de 2024

BRUMA



Me llora la bruma de esta mañana
silencios escondidos en grises.
Un rumor de mares abandonados
y dos gaviotas perdidas entre las tejas rojas.
La estela de un avión corta el cielo
un trozo de azul emerge roto
reflejo de un suelo pintado de lodo.
El cigarrillo ahogado, flotando sobre un charco
a lo lejos, los restos de un paraguas
respirando por el mango negro
con las varillas emergiendo de la papelera
casi cadáver, casi cuerpo presente
en ausencia de la mano que lo abandonó.
Y en el aire, una silueta tras las nubes
el sueño despertando a golpes de bostezo.
Me llora la vida en seco, en pecado concebida
en quién y qué quise ser y ahora no es tiempo.
La bruma sigue cubriéndome
desde el sexo a mis pechos de mujer
en el ocaso de un amanecer que se hace día.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

SIN FONDO



Soy una emoción que
se agarra al roto de un espejo
con miedo a caer en una realidad insoportable.
El zurcido de una idea, abandonada en una silla
inútil frente a una recién pensada.
Nota confusa en una partitura húmeda de llanto.
Inicio de una canción que
no nacerá porque
no sé leer los borrones de la música.
Soy un paseo por el Peine de los Vientos
que mira al Cantábrico
-curiosamente calmo-
e intenta meterlo en el bolsillo del ojo
cesto sin fondo de tanta belleza.
mabel escribano
d.r.
imagen: google