jueves, 22 de marzo de 2018

UNA



Una piensa y duda,
duda de lo que le han hecho creer
y tiembla.
Una espera que algo se mueva,
pero todo permanece igual,
sólo ruedan las ruedas.
Una sabe lo que ignora,
pero todos son muy cultos,
avaros del conocimiento,
se niegan a dar parte de su cultura.
Una sabe que todo permanecerá,
sabe que no se mueven,
quieren salir en la foto.
Y se cansa de ser una,
y se rebela,
y se sale de la foto,
y la llaman snob,
y la marginan,
y sigue moviéndose,
entonces,
una escribe sobre el aire,
y algunos la miran indiferentes,
y algunos leen lo que una escribe.
Una no ignora que ha llegado a la pared,
que toca fondo y aún así...
escarba dentro de una para
ver si hay salida por allí abajo,
y busca,
y grita,
y se afana por ser algo más,
y sabe que es difícil ser,
y se pregunta
¿Para qué tanto esfuerzo?
y no tiene respuesta.
Una regresa y vuelve a esperar un movimiento,
pero no se mueven,
es mejor estar ahí mirando,
y a una le sorprende un ligero movimiento,
se le mueven las lágrimas,
aunque está estática,
marmórea, cincelada,
por la escarpia de la indiferencia.
Repica una sola campana,
una sola vez, por una,
y se la llevan,
la trasladan a otro lugar,
y la ponen sobre otra fuente,
para que se paren sobre una,
las palomas y el silencio.
mabel escribano
d.r.
imagen: Valerie Jardin

martes, 20 de marzo de 2018

CALIFICATIVO

Penumbra y silencio,
éste vivir sin acentos en los brazos,
lejos de los imperativos,
que nos mandan y desnudan,
lanzandonos al abrazo.
Penumbra de no tocarte,
silencio de no escuchar,
tus labios en mi boca.
Esta gramática amorosa,
sin cuadernos,
donde volver a practicar,
la caligrafía de nuestras caricias,
ni conjugar los plurales,
del mutuo placer.
Penumbra rota,
por la tímida luz de una esperanza,
nacida en tu sonrisa abrazada a la mía
atadas con el lazo del hermoso
calificativo que en el análisis,
nos llama "enamoradas".

imagen: google 

NIEVA

Nieva,
tiritan los tejados,
cambian su ropa
por el blanco impoluto,
el frío congela las ventanas, 
llenándolas de vaho,
haciendo invisible el exterior.
Nieva,
mientras yo ardo en ti,
pensando en ti,
rememorándote.
Ahí fuera...nieva.



imagen: La Vanguardia 

viernes, 16 de marzo de 2018

AFINAME

Afiname el alma,
tócala y dile,
que se acople a la tuya,
porque no quiero escuchar,
esta música sin ti.
Dame el compás con tu mirada,
de una manera loca,
para cantarte cuando no te veo,
no quiero ser sensata.
Vuélveme noche al mediodía,
dame el sol nocturno,
la playa sin arena,
dime que el martes fue,
día treinta y dos de febrero,
en el almanaque de las nubes,
en las que hicimos el amor.
Entona los latidos de mi corazón,
que anda con cuatro horas de adelanto,
por la gracia de quien quiere,
que no te quiera al mismo,
ritmo que las estrellas,
las gaviotas y las olas.
Atipla estas manos,
que te buscan cada noche,
entre mis piernas y mi almohada,
y duérmete conmigo,
entre el blues y el jazz.
Sigamos el ritmo,
entre mis brazos y tus senos,
la armonía loca de nuestra vida,
en esta música que nos negamos,
a escuchar la una sin la otra.
Amor apasionado,
borrasca,
desbordada locura,
espacio desde donde,
vivo pidiéndote me modules,
con un beso, amor mío.


Imagen: Google 

DÍAS

Hay días tan cansados
que amanecen sentados
en el sofá de la desidia.
Días de nadie,
anodinos y parcos en todo.
Me asomo con miedo.
Temo caer en la espiral del
¿Para qué?
La respuesta es un bostezo
y el bostezo, un dejarse llevar
sin pensamiento alguno.
Hay días que nacen
debajo de la alfombra
llenos de pelusa,
estornudando deseos
fuera de sí.
Cierro los ojos para no mirarlo
para no mirarme
porque dejo de ser yo
y soy el estornudo de un ácaro
la pelusa de un abrigo
guardado en el invierno sin limpiar.
Soy cualquier cosa
menos quien soy.


Imagen: Google 

TIEMPO


Una se marcha
el tiempo pasa
entra por los ojos
distorsionando los hechos.
Y el regreso es un imposible
porque no recordamos
el nombre de la calle,
el número y si era esa la puerta,
Tan sólo recordamos,
el color de su pelo
el tacto de su piel,
la belleza de su sonrisa,
la dulzura de su voz,
y el olor de su sexo,
aunque, posiblemente,
eso no sea exacto.
Llamamos al piso de la pasión
en la memoria,
un sentimiento vecino,
nos dice que se ha ido
a buscar por su cuenta
el pájaro que la hizo volar tan alto
sin una sola pluma.
Y gritamos pidiendo al amor
que nos acompañe en su busca,
y el amor se vuelve sordo
y ciego
y no huele ni el mar siquiera
y todo parece estar del revés,
pero eres tu, o yo,
o somos las dos,
que hemos perdido
lo que creímos ganar al amarnos.
Pero nos fuimos,
no importa quien se fue primero
el tiempo pasa,
la vista flojea, y tú te preguntas
si seré yo, esa que te mira
mientras yo me pregunto
si serás tú esa que me está mirando.


imagen: google

viernes, 2 de marzo de 2018

TEDIO

Hay días que se suicidan, 
lanzándose por la ventana del aburrimiento.
Tal vez de su muerte, 
broten de forma inesperada,
algunas emociones,
emergiendo del asfalto sangriento
del bostezo.

imagen: google

martes, 27 de febrero de 2018

HAMBRE

Cuatro paredes desnudas,
hambre de ti,
de mi,
de nosotras.
Un visillo rasgado,
sobre el borde de la ventana,
aquel pedazo de historia,
escrito a cuatro manos,
a dos bocas,
unidas por un beso.
Un olor a cocina,
levantándonos el hambre,
dos risas bajo las sábanas,
mientras el jazz sonaba,
las grietas del techo,
simulaban, nubes desportilladas
de pintura blanca,
acariciadas por nuestras miradas.
Revueltas entre las sábanas,
oliendo a sexo,
riendo como criaturas,
nos levantamos, con hambre.

imagen:AdminKatja Burkard

lunes, 26 de febrero de 2018

EL ARTE DE DESNUDARSE

Es difícil desvestirse,
quitarse la costumbre
de andar cubierta de todo.
Me cuesta quitarme la ropa,
o la ropa no quiere dejar
que muestre mi decadencia.
Y aún así,
me siento ufana de mis arrugas,
cierta en la flacidez de mi carne,
porque no hay desgaste sin uso,
o sin abuso y yo, lo he vivido casi todo.
Un envoltorio de timidez,
apenas abierto,
sin lazo ni etiqueta,
me impidió ser una aventurera,
de desnudo insinuante,apenas intuido.
Es éso entre otras muchas cosas,
lo que de ella me enamora,
cierta forma de quitarse,
la ropa del cuerpo.
Amo ese desnudarse,
lento y tranquilo, mirando a los ojos
sonriendo con picardía, frente a,
la pobre agitación de mi cuerpo,
que pese a la dificultad,
no tarda en desprenderse de sus miedos,
quedándose desnudo frente a su belleza.
Imagen: Umberto de Jesús

sábado, 24 de febrero de 2018

JAULA

Mientras miro las horas,
llueven sobre el asfalto,
los días que mueren,
sin ser usados.
El tiempo hace prisión,
enjaulando mis sentimientos,
tormento enloquecedor, ya inventado.
Cae sobre mi mente,
segundo a segundo la ausencia,
perforando mi razón.
¿Ayer era verano?
¿Eras tú quien besaba mi cuerpo?
No estoy segura,
tal vez la fantasía se ha llevado,
mi realidad tras el sueño.
Hoy, aferrada a los barrotes del tiempo,
pienso en blanco y negro,
perdida en las sombras,
de los últimos versos,
que escribí en la pared
de mi jaula.

imagen: Nefel i Bata

viernes, 23 de febrero de 2018

SUEÑOS EN LA PARED

Dibujo en las paredes
paisajes que desconozco.
Viajo mientras el insomnio, 
hace de mi, maleta vacía,
pesado equipaje de nadas.
Ni siquiera la noche me ayuda,
a cerrar los párpados.
No me impide volar al otro lado,
donde la vida habla otros idiomas,
mira con otros ojos,
y deja de ser extranjera aquí,
para que lo sea yo, ahí.

Pienso sin querer en lo que desconozco.
Un escalofrío me encoje,
en posición fetal voy al otro del espacio en blanco.
La larga solitaria y polvorienta carretera texana,
abre sus rojas tierras donde arrastro mi sueño,
y mis pies con igual cadencia.
Resuenan las risas en el patio de luces,
mi gato se remueve en su cama redonda,
y miro el reloj, y el reloj me mira.
Son las cuatro y media.
Me queda otra pared para viajar en busca del sueño,
para soñar con la vida lejos de aquí,
con suerte si tropiezo con tu pared,
para soñar contigo.


Imagen: Google 

domingo, 18 de febrero de 2018

NAUFRAGO SIN PALMERA

A veces,
lanzo botellas al mar,
pidiendo socorro,
pero el mar, está seco,
y mis botellas no flotan,
en la arena.
Mi isla está en un vientre,
de otro ser que me gesta,
me parirá mañana,
o tal vez no deje que salga por su útero,
y deba salir por el alma gritando de dolor.
Todas las botellas se rompieron,
todas fueron a parar al arrecife,
empujadas por el viento de los errores,
gritando cristales desgarrados,
papeles ilegibles empapados.
Y me quedé allí, en la isla sin palmera,
naufrago de un día
donde yo misma fui frontera.
mabel escribano
d.r.
imagen: google

miércoles, 31 de enero de 2018

TESTIMONIO

Te paso el testigo de mi vida,
no trates de imitarlo.
Cometí y sigo cometiendo, 
demasiados errores,
tuve algún acierto,
espero tener alguno más,
aunque no te lo aseguro.
No me arrepiento de nada,
no me arrodillo ante nadie,
ni orgullo ni vanidad,
sentido común y la duda razonable.
No tengo vuelta de hoja,
son capítulos ya escritos,
mi novela es lo que leíste,
con un poco de suerte,
tendré un final más o menos grato.
Soy mi camino,
mis zapatos deformados,
por mi forma de andar.
En ocasiones uso plantillas,
otras me olvido.
Soy capaz de casi todo,
lo bueno y lo malo,
la inteligencia y la estupidez,
han germinado en mí,
con la naturalidad de quien es,
como yo soy,
tan sólo un ser humano. 


imagen: Propia 

domingo, 7 de enero de 2018

RENACER

Encierrame en tu cuerpo,
haz de mi sombra luz,
y de ella reposo.
Déjame acunarme en tu vientre,
ser piel incipiente,
naciendo y regenerandome en ti,
porque siento anhelos de renacer,
y no hay utero que me acoja.
Allí donde se forja la mente,
donde ser es un crecer continuo,
donde la célula llama al encuentro,
y el embrión crece sin miedo,
hazme un lugar, quiero dormir.
Dame tu líquido para mecer mis esperanzas,
escuchar la música de tu corazón nadando en tí,
necesito volver a ser.
Saldré de tu vientre con la suavidad de un pez,
no escucharas llanto alguno,
porque abriré mis ojos a tí y al mirarte,
sabré que la vida me ha vuelto a sonreir.
mabel escribano
d.r.
imagen; google

NOCTURNO

Me envolvieron sus ojos 
y me sentí, regalo de Navidad,
en julio...
Patiné por sus labios y
milagrosamente,
me retuvieron sus dientes
dejándome en un nirvana, blando y suave.
Me aprisionaron sus brazos,
dulce prisión que,
no me impidió bailar
con su cuerpo.
Fundí mis horas con las suyas
y un sudor de agosto,
nos llevó a la playa del placer,
en el sueño nocturno.

imagen: Google